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Raúl Asís Monforte González
4 days ago
Tiffany & Co. está en 25 Old Bond Street, en pleno Mayfair. Lo curioso es que el edificio no nació como una gran joyería, originalmente eran dos casas adosadas, que fueron transformadas para uso comercial durante el siglo XIX. De hecho, existen fotografías de 1922 que muestran allí la tienda de Elizabeth Arden.
Pero lo verdaderamente interesante es lo que representa Tiffany en la historia de la joyería. Charles Lewis Tiffany no se limitó a vender joyas, sino que ayudó a convertir el diamante en un símbolo moderno del compromiso. En 1886 creó el Tiffany Setting, el famoso engarce de seis garras que eleva el diamante sobre el aro y permite que reciba luz desde prácticamente todos los ángulos. Fue una pequeña innovación de ingeniería que cambió para siempre la estética del anillo de compromiso.
El reloj Tiffany que cuelga sobre la calle es casi una declaración de identidad. En una zona donde compiten algunas de las casas de lujo más famosas del mundo, Tiffany no necesita un edificio espectacular; utiliza pequeños elementos como el azul Tiffany, el reloj, la ornamentación dorada y la fachada histórica, para convertir la propia calle en parte de la marca.
Tiffany fue también pionera en tratar la gemología como una disciplina científica. En 1902 ya tenía en plantilla al Dr. George F. Kunz, considerado uno de los grandes gemólogos de su época; Tiffany fue el primer retailer en contar con un gemólogo en su personal.
En otras palabras, Tiffany no es simplemente una tienda de joyas. Es uno de los lugares donde se construyó la idea moderna de que una joya puede ser simultáneamente diseño, ingeniería, ciencia, lujo y cultura popular.