Visité esta sucursal aproximadamente a las 9:30 p. m., cuando el horario publicado indicaba que cerraban a las 11:00 p. m.
Al llegar, una empleada estaba trapeando el piso. Por respeto, me quedé en la entrada para no pisar el piso mojado, saludé con un “buenas noches” y pedí permiso para entrar. La empleada no respondió el saludo, ni siquiera levantó la mirada; simplemente se dirigió al área donde preparan los sándwiches.
Durante toda la atención su actitud fue muy grosera y poco amable. Nunca saludó ni mostró la mínima disposición para atender al cliente. Cuando le pregunté el precio de un sándwich, su respuesta fue simplemente: “Ahí está escrito”, en un tono poco cordial.
Al momento de pagar, dejó el sándwich sobre el mostrador sin entregármelo y sin esperar a que terminara el pago. Finalmente, le agradecí y le deseé una buena noche, pero nuevamente no recibí ninguna respuesta.
Entiendo que todos podemos tener días difíciles, pero el respeto y la atención al cliente deberían ser parte del servicio básico. Fue una experiencia muy decepcionante y espero que la gerencia tome medidas para mejorar el trato hacia los clientes.