La relación calidad precio es desproporcionada, te cobran en agosto como si fuese un 5 estrellas porque en la ciudad hay festivales pero, hasta el desayuno es de lo mas cutre. Estuvimos 7 dias, bacon recalentado de otros dias, croisants duros, cero embutidos, cero quesos, todo bajo minimos y el zumo de naranja super aguado para estirarlo....una señora en el comedor persiguiendote para retirar los platos casi sin haber acabado. Yo no recomiendo este hotel a nadie, no volvería bajo ninguna circunstancia.