Le falta más limpieza a las habitaciones, no sirven los aires acondicionados, nos cambiaron cinco veces y esas cinco habitaciones eran un desastre, las alfombras de los pasillos son un verdadero asco, nunca las aspiran, son un cultivo de malos olores, llenas de cucarachas, las housekeeping son las encargadas de mantener las habitaciones limpias, y de verdad NO SIRVEN, de paso todas son unas GROSERAS, le pedi toallas, champú a ellas cuando fueron hacer el servicio de limpieza en la habitación me dijeron que no podian darme lo solicitado, y entraron varias y ninguna solucionó, ademas de que se me perdieron algunas cosas personales de la habitación después de que ellas estuvieron haciendo el servicio, fui a recepción y pedi hablar con la manager Charisse Smith, la cuál oi cuándo le dijo a la Senora Ade que me dijera que no estaba, que falta de seriedad, ética y profesionalismo, y compromiso para solucionar al huesped y gerenciar un hotel de IHG, no hicieron nada, hable con Justin Bronw, el cuál tampoco me solucionó, también fue bastante descortes conmigo y con mi esposo, por que para ese señor era más importante una llamada telefónica, mis cosas se perdieron, hasta que por fin me tope con alguien muy amable llamado JAVIER, el me solucionó todo, en menos de cinco minutos me llevo las toallas a la habitación, todo lo solicitado por mi, y mi esposo, lo felicito no todos tienen la educacion y la disponibilidad de ayudar, y solucionar, finalmente nos dispusimos a ir a desayunar, el desayuno estaba delicioso, todo caliente, en orden, y completamente atractivo, y limpio el lugar, eso nos cambio el mal rato que tuvimos, la chica llamada Yoly, que atiende el desayuno, muy simpática ella, también fue amable, atenta y cortes con nosotros, felicito a estas dos últimas personas, Javier y Yoly por ser tan amables y con buena actitud hacia el huesped.
Creó que no volveremos a reservar aquí.