Quiero compartir mi experiencia del domingo porque considero que la atención al cliente debe ser respetuosa y profesional, independientemente del idioma que hable cada persona.
Estaba buscando unas piezas y traté de explicar en inglés lo que necesitaba. Un empleado me atendió inicialmente de manera muy profesional; sin embargo, como el inglés no es mi lengua materna, tuve algunas dificultades para explicar ciertos detalles. Por esa razón, le pregunté a otro vendedor si podía ayudarme y si hablaba español.
El vendedor me respondió que no hablaba español. Sin embargo, inmediatamente después lo escuché hablar en español con otro cliente. Esto me sorprendió, por lo que le pregunté respetuosamente por qué me había dicho que no hablaba español. Su respuesta fue, de manera bastante grosera, que “ya hablaba”.
A partir de ese momento se produjo una discusión y decidí retirarme de la tienda. Me fui sintiéndome frustrado, incómodo y, sinceramente, menospreciado por la manera en que fui tratado.
No considero que un cliente deba sentirse discriminado o tratado de manera diferente por tener dificultades para comunicarse en inglés. Si un empleado puede comunicarse en español, ofrecer esa ayuda a un cliente que claramente la necesita sería, en mi opinión, una muestra básica de servicio y respeto.
Espero que AutoZone tome este comentario como una oportunidad para revisar lo sucedido y recordar a su personal la importancia de brindar un trato respetuoso, profesional e igualitario a todos los clientes, independientemente del idioma que hablen.
Mi intención al escribir este review no es crear un conflicto, sino expresar honestamente cómo me hizo sentir esta experiencia y pedir que situaciones similares no vuelvan a ocurrir.